Guía
¿Cuántos metros de pantalla LED necesita tu evento?
La medida no la define el salón: la define quién está sentado más lejos. Cómo calcularla con la distancia al público, el aforo y el tipo de contenido.
Leer más
En una fiesta de quince años la pantalla LED no es un equipo más: es donde se cuenta la historia. Bien usada, sostiene toda la narrativa de la noche. Mal usada, es un cuadro de luz carísimo que muestra un logo estático durante seis horas.
Después de bastantes montajes en Bogotá, estos son los usos que de verdad funcionan y los que se pueden saltar sin que nadie los extrañe.
Es el clásico y sigue funcionando, pero el detalle está en cuándo. Justo antes de la entrada, con las luces bajas y la música en silencio, es un momento que cambia el ambiente del salón. A mitad de la fiesta, con la gente en la barra, es ruido.
Un consejo práctico: máximo tres minutos. Los videos largos pierden a la sala.
La pantalla detrás de la escalera o del arco de entrada, con una animación en movimiento y el nombre de la quinceañera. Es la foto que va a quedar, y es donde se nota la diferencia entre una pantalla y una tela impresa: el fondo se mueve, brilla y acompaña la música.
Cuando además del fondo hay piso LED, el vals se convierte en otra cosa. La pista cambia de color al ritmo, se sincroniza con la pantalla y las fotos desde arriba salen espectaculares.
Si hay hora loca, banda o show de baile, mandar la cámara a la pantalla hace que las mesas del fondo vean lo mismo que las de adelante. En salones alargados es la diferencia entre que la gente se pare a mirar o se quede conversando.
Los invitados mandan fotos o mensajes por WhatsApp y aparecen en la pantalla durante la fiesta. Genera participación real y, sobre todo, mantiene la pantalla viva sin que nadie tenga que operarla manualmente.
Al final, cuando ya se está despidiendo la gente, una pieza corta de agradecimiento con fotos de la noche —tomadas esa misma noche— cierra el evento. Requiere un fotógrafo que entregue material sobre la marcha, pero el efecto vale.
Para un salón de 100 a 200 invitados, lo habitual va entre 3 × 2 m y 4 × 2,5 m en formato indoor con pixel pitch P2.9, porque en una fiesta social la gente está cerca de la pantalla.
Si el montaje incluye pista LED, conviene reservar con más anticipación: hay menos disponibilidad de piso que de pantalla, sobre todo en temporada de fin de año.
La pantalla va a tener una resolución real modesta —una de 3 × 2 m en P2.9 ronda los 1.000 × 670 píxeles—. Los videos verticales de celular se ven bien si se diseñan para eso; los que se estiran para llenar el ancho, no.
Cuando confirmamos la medida te pasamos las dimensiones exactas en píxeles para que quien edite el video trabaje sobre ese lienzo. Es un correo y evita el disgusto de ver el video deformado el día de la fiesta.
Puedes ver más montajes de quince años en la galería.
¿Necesitas una pantalla LED para tu evento?
Cuéntanos la fecha, el lugar y cuánta gente esperas. Te armamos la propuesta con la medida que encaja. Cotizar por WhatsApp
Guía
La medida no la define el salón: la define quién está sentado más lejos. Cómo calcularla con la distancia al público, el aforo y el tipo de contenido.
Leer másEl número que más se nombra en una cotización de pantalla LED y el que menos se explica. Qué mide, cómo se traduce en distancia y cuándo pagar por uno más fino.
Leer más
Comparativa
El proyector refleja luz; la pantalla LED la emite. Esa diferencia decide casi todo: la luz del salón, el tamaño posible y dónde puedes poner al público.
Leer más